Acerca del MNOAL

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) es el mayor foro de coordinación y concertación política dentro de las Naciones Unidas y el segundo más amplio después de esta organización, conformado por 120 Estados miembros del mundo en desarrollo. El Movimiento también incluye 17 países y 10 organizaciones internacionales en calidad de observadores.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) funciona con un enfoque único, no jerárquico, rotativo y participativo, con el propósito de permitirle a cada Estado miembro, sin ningún tipo de distinción o discriminación, participar en la toma de decisiones de procesos políticos globales. El Movimiento es liderado por una presidencia rotativa con un periodo de duración de tres años, ocupada en la actualidad por Venezuela, bajo la asistencia y/o asesoría tanto del expresidente como del próximo presidente del Movimiento, en este caso Irán y Azerbaiyán, respectivamente. La Troika, como se conoce este grupo, representa el pasado, el presente y el futuro del Movimiento.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) se creó oficialmente en 1961, en la Cumbre de Belgrado, organizada por el presidente Josip Broz Tito a partir de las discusiones surgidas en la Conferencia Afroasiática de 1955, auspiciada, a su vez, por el presidente Sukarno, la cual tuvo como resultado la adopción de los Principios de Bandung, los que en la actualidad constituyen los propósitos y principios de la política de no alineación y que rigen las relaciones entre las naciones grandes y pequeñas. Entre los padres fundadores y líderes históricos del Movimiento se encuentan: Josip Broz Tito (presidente de Yugoslavia), Gamal Abdel Nasser (presidente de Egipto), Jawaharlal Nehru (primer ministro de India), Ahmed Sukarno (presidente de Indonesia) y Kwame Nkrumah (presidente de Ghana), quienes decidieron declararlo como un Movimiento, con el fin de evitar las implicaciones burocráticas que supondría constituir una organización internacional.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) se gestó en medio del colapso del sistema colonial y de la lucha emancipadora de los pueblos oprimidos de África, Asia, América Latina, el Caribe y otras regiones del mundo, durante el punto más álgido de la Guerra Fría. En los inicios del Movimiento, sus acciones y esfuerzos constituyeron un factor fundamental en los procesos de descolonización que condujeron al logro de la libertad e independencia de muchos países y pueblos y a la formación de nuevos Estados, que posteriormente pasaron a formar parte del Movimiento. Asimismo, a lo largo de sus casi 60 años de existencia, el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) ha desempeñado un papel esencial en el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional, parte de su constante lucha por crear un mundo más próspero y pacífico.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) coordina y articula sus labores, actividades, posiciones e iniciativas a través de un organismo político: el Buró de Coordinación, el cual está compuesto por los 120 Estados miembros del Movimiento, liderado por el presidente del Movimiento y sesiona en la sede principal de las Naciones Unidas, en Nueva York. El Buró de Coordinación también se encarga de la evaluación de las labores de los diferentes Grupos de Trabajo y Comités del Movimiento.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) adopta sus decisiones por consenso, lo que fortalece la unión y solidaridad entre los Estados miembros del Movimiento. Esta práctica supone el entendimiento y respeto a los diferentes puntos de vista, incluso los opuestos. Tal aceptación mutua constituye la base sobre la cual pueden surgir acuerdos a través de un proceso sincero de adaptación entre las naciones miembros, en el verdadero espíritu de no alineación. Históricamente, los Estados miembros del Movimiento han demostrado su capacidad para superar las diferencias y encontrar puntos comunes de acción que conlleven a la cooperación mutua y a la defensa de sus valores compartidos.